viernes, 13 de septiembre de 2013

Pase privilegiado.

Esta es una historia sencilla. Pero no es fácil contarla. Como en todos los cuentos, hay dolor. Y como en todos los cuentos, está llena de maravillas y de felicidad. De hechizos y de magia. Y de momentos sin aliento. Esta es una historia sencilla. Pero no es fácil contarla. Esta es la historia de mi vida. De la vida de mi interior.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Ilusión 39.900


Dibujo de Dalí. 1929. "Le Baiser"
 
 
Piensas que nunca te va a pasar. Imposible. No a ti. Tú eres el tipo de persona a la que jamás le ocurriría ese tipo de cosas. Eres la única persona del mundo a la que no le sucedería algo así. No. Nunca. No es verosímil que te ocurra a ti. A ti no. Jamás.

Y entonces. Un día llega. En el que ocurre.

Ocurre y empieza a pasarte a ti.

Quizá convenga que dejes tus historias atrás y te dediques a indagar sobre lo que ha sido vivir en el interior de ese cuerpo que es el tuyo. En ese cuerpo que ha sido tu taller desde el día que recuerdas estar vivo. Desde ese día, hasta hoy. En ese despliegue de pliegues de datos de sensores sensoriales. De historias solapadas y de minutos cabalgando.

 
Resulta que.
Conociste al amor de tu vida.
Lo miraste a los ojos.
Y lo reconociste. Si. Un tan inmenso SI.
Un tan mágico todo.
Pero.
No lo supiste hacer mejor.
Y.
Has sido únicamente eso:
“el amante del amor de tu vida”.
(Se pronuncia rápido.
Esta frase atroz se pronuncia tan rápido:
“Has sido el amante del amor de tu vida”
Una frase dura.
A la merced de un sino con irreversible trágico final:)
Con otro.
Hoy ya está con otro.
De otro.
Hoy ya es de otro.
Y tú únicamente supiste hacerlo así de mal.
Para:
Ser el amante del amor de tu vida.

Quizá convenga analizar lo que significa estar vivo a partir de hoy.

jueves, 15 de agosto de 2013

Ciclos circadianos.

 
Sobre el insomnio: Insomnio de angustia, insomnio de nerviosismo, insomnio de ansiedad, insomnio de preocupación, insomnio de estrés, insomnio de dudas, insomnio de culpa, insomnio de alcohol, insomnio de excitación, insomnio de celos, insomnio de desesperación, insomnio de dientes de nácar hincando en el pecho, insomnio de medicación,  insomnio de meditación, insomnio de frío, insomnio de calor, insomnio de sueños, (y tan altos sueños), insomnio de espera, insomnio de jet lag, insomnio de vida, insomnio de no quiero perderme nada, insomnio de altura, insomnio de niño pequeño, insomnio de duelo, insomnio de amor y también de desamor, insomnio de madre, insomnio de una noticia, insomnio de visualización, insomnio de verano, insomnio de ganas, insomnio contra el tiempo, insomnio de dolor físico, insomnio de dolor metafísico, insomnio de ruido, insomnio de silencio aterrador, insomnio de cachorros, insomnio de traición, insomnio de exaltación, insomnio después de un momento mágico, insomnio por fatiga física, insomnio por no dormir nada, insomnio de dormir mucho, insomnio de falla en los ciclos circadianos. Insomnio al filo de la cuerda. Insomnio de "y que le den". Insomnio de zolpidem. Insomnio. Pero siempre. Siempre: insomnio de mierda.

Lo que amas.


 
“Querida, encuentra lo que amas y deja que te mate. Deja que consuma de ti tu todo. Deja que se adhiera a tu espalda y te agobie hasta la eventual nada. Deja que te mate, y deja que devore tus restos. Porque de todas las cosas que te matarán, lenta o rápidamente, es mucho mejor ser asesinado por un amante.”

C. Bukowski.

Realidades paralelas.

"¡¡Elan Vital se ha comido a Dostoyevski!!"
Es algo que existe en mi realidad.

domingo, 4 de agosto de 2013

Algunas personas. De Susana Sánchez.


 
"Algunas personas se esconden en los lugares más insospechados:

En las palabras esdrújulas, en el forro de una gabardina, en el hueco del sacapuntas, en el tallo de una flor. Se esconden tanto y tan bien que ni ellas mismas se encuentran, e incluso un día olvidan que llegaron allí escondiéndose de algo.

Otras se exhiben, también, en los lugares más insospechados. Bueno, los lugares para exhibirse nunca son tan insospechados como los lugares para esconderse".

Versionando a Patrick


 
Nos hubiéramos podido decir todo esto, en cualquier otro sitio que ese café del puesto. Que no me querías. Que había alguien más en tu vida. Que tu futuro, a mi lado no lo veías.
 
Nos hubiéramos podido decir todo esto, de otras mil formas, y del resto, debiéramos habernos reído. Yo te hubiese sonreído. Había muchas otras formas para este mismo gesto.
 
Así que esto es todo. Así que ya está.  
 
Así que me quedo aquí yo. Así que tú te vas.  
 
Todas las palabras que me vienen están de más. Todas mis preguntas inútiles ya.
 
Algunos, ya me los veo, se alegrarán. Otros, ya me los huelo, repetirán: “te lo advertimos”. “No te amaba, te lo dijimos”. Pero poco importa eso ya.
 
Nos hubiéramos podido decir todo esto, en cualquier otro sitio que ese café del puesto. Como en una mala serie de segunda. Como si nuestra historia no mereciera nada mejor que eso.
 
Me hubiera gustado decirte alguna cosa más. Que Perdón. Perdón por tantas cosas... Jamás te quise dañar. Y que Gracias. Gracias por haberme enseñado al fin, a amar.